Duque: me pides que te cuente algo del ruiseñor que tienes la suerte de oír al anochecer desde la ventana de tu cuarto. Ópera gratis. He añadido, debajo de los vencejos, algo sobre él, pero te diré más: la primera vez que escuché a un ruiseñor me quedé asombrada, es un canto que jamás se olvida. Y después, cuando, con mucha paciencia lo descubrí, me volví a quedar asombrada, porque su apariencia es muy sencilla, rojizo por encima y un movimiento muy característico; asustado, escondiéndose siempre entre la maleza, la zona baja de los árboles, los sitios más ocultos.No me podía creer, en una palabra, que de un ser tan simple surgiera un canto tan hermoso. Esto es lo que pasa, que las cosas mejores suelen ser simples y estar escondidas.
Algunos, como el mirlo, intentan imitarlo. Yo también tengo suerte, sé dónde hay uno al que puedo ver con bastante facilidad, desde dentro del coche. Quito la música y le oigo a él.
Tengo grabaciones de todos los pájaros de España (y no me refiero a esos que salen en los periódicos, bla, bla bla);comprueba cuando quieras que es incomparable.
En inglés, me encanta su nombre: Nightingale, vendaval de la noche.
Saludos


Me fastidia que en los tags no aparezcan los acentos. No sé por qué pasa. Me gustan los acentos, mucho, y la ortografía en general, contra García Márquez, la ortografía me parece el peinado del lenguaje escrito. Nada de pelos.