CONDICIONAMIENTO CLÁSICO

Porque todo está unido en el mundo

con hilos invisibles

y todo vibra al ser tocado,

aunque desde muy lejos y levemente se roce,

no consiento algunas calles,

aromas, ciertas flores,

perfiles de hombres jóvenes

porque me traen, breve,

una punzada, un arañazo.

Todo está enredado por pisadas,

recuerdos y algunas coincidencias.

Todo lleva a todo.

Paulov sólo hizo una simple prueba

mientras jugaba con su perro, sin querer.

Si en algún lugar suena una campana

nos estremecemos

(él siempre se iba en el mismo tren sin humo).

Varias veces al día,

según el tiempo se va doblando sobre sí mismo,

reaccionamos ante estímulos neutros

y ocultamos la vergüenza de estar heridos por cosas como:

el olor de la crema de almendras, la dirección del viento,

las cuatro letras

de un nombre que tiene mucha gente.

Y esa tristeza por la música

cada vez que un dedo pulsa algún lugar.

Ámparo López Pascual, dos mil seis.