DÍAS Y FLORES
Esta mañana, cuando abrí el balcón y miré hacia las otras casas de esta calle tranquila, observé en sus balcones (madrileños) un nuevo tipo de flor que se enredaba entre los geranios. De blanco y pálido malva, había aparecido de repente como esas pasionarias enormes y efímeras que adornan verjas y tapias y apenas duran unas horas. Me preguntaba qué variedad extraña sería, cuando alguien de mi propia casa me pidió que me retirara porque tenía que colocar, urgentemente, una enseña con esos mismos colores, en honor, al parecer, a unos valientes guerreros que habían cumplido con no sé qué indescriptible hazaña la noche anterior.
Y que ni se me ocurriera quitarla.
Aún recuerdo esas banderitas que se ponían en las fiestas y en las procesiones.
Y estoy pensando que podíamos colgar cada día algo distinto en los balcones (o en las ventanas), según lo que creamos que merezca un homenaje. Por lo pronto, yo mañana voy a colgar una camiseta que tengo con la cara de Bruce Springsteen (el busto, más bien), que es uno de mis más dulces inspiradores.



kilometro-0 dijo
Buena idea, yo hago cosas así pero de vez en cuando y de manera inconsciente, es decir, a veces cualgo cosas sin saber muy bien por qué, sin pretender nada ni celebrar nada, me da buen punto. Ahora tengo una bandera pirata.
Bonita y profunda manera de relatar las cosas cotidianas, me ha gustado
20 Junio 2007 | 12:19 PM