El domingo, el cielo por aquí:

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Soñé con un pájaro que no podía ser salvado.

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Abrí, iluminé el camino

pero él prefirió morirse

de una manera absurda

dejándose caer al suelo como si no soportara el vértigo del aire

como si en lugar de un pájaro fuera una nuez madura

o no creyera en la buena voluntad

del hombre que abre una ventana.

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Amparo López Pascual, 2006