El cielo por aquí en estas últimas tardes:

(fotos: Inés et moi)

Mientras el comercio de pescado se desploma, nosotros aprendemos a respirar bajo el agua y nuestras casas se convierten en peceras.

Nadie habla del sol ni de las cerezas. No se puede hablar con la boca inundada.

Aprendemos a manifestar el silencio de los peces, su deslizamiento. La tierra, vista desde lejos, es completamente oceánica.

Estábamos equivocados. El final era esto y no la explosión de una estrella.

http://www.youtube.com/watch?v=GupjYOAaiFc