He leído:

Carta a D.
Historia de un amor
de André Gorz, Paidos, El arco de Ulises.
Gorz, Filósofo y periodista, uno de los principales teóricos de la ecología política, escribió esta carta a su esposa Dorine cuando estaba enferma; se suicidaron juntos en el 2007.
La carta hace un resumen del significado de la presencia de Dorine en su vida, no sólo como compañera sino como personaje que determina parte del camino que habría de vivir el autor. No es una carta romántica, casi es un itinerario intelectual, esa es la suerte, que entreverado con el amor, comprendemos parte del pensamiento de este existencialista.
Así que me atrevo a citar un pedacito:
"...la expansión de las indrustrias transforma la sociedad en una máquina gigantesca que, en lugar de liberar a los seres humanos, restringe su espacio de autonomía y determina cuáles son los fines que deben perseguirse y cómo. Nos convertimos en los esclavos de esta megamáquina. La producción ya no está a nuestro servicio, sino que nosostros estamos al servicio de la producción. Y, a causa de la profesionalización simultánea de cualquier tipo de servicios, nos volvemos incapaces de hacernos cargo de nosotros mismos, de autodeterminar nuestras necesidades y satisfacerlas por nuestra cuenta: somos en todo dependientes de 'profesiones incapacitantes'...
.
A veces me asombra encontrar en el pensamiento de los otros, mejor expresado, lo que yo misma pienso. Siempre he dicho que con tanta especialización nos estamos convirtiendo en inútiles dependientes que se morirían de hambre a la menor contrariedad.
Yo la primera, claro.
Abajo, Gorz y Dorine en sus mejores tiempos:

Se lee en dos horas.
-


Demoledor. Gracias por la recomendación. La apunto.
Leí la historia en el periódico... supongo que estamos ante la más depurada expresión de lo que supone amar...
¿Qué sabrás tú lo que es amar Claude?
Salvo que anónimo sea el propio Claude... ¡qué indelicado!
Luke
será posible!!!
me voy un momento y
Claude: un día te pongo un trocito dónde ella habla de lo que supone la unión. Vas a ver. Lo has dicho tú muy bien.
Tiene muy buena pinta, parece muy lúcido. Es cierto que tal y como va la cosa muchos seríamos incapaces de sobrevivir en un medio hostil por nuestros propios medios. Yo lo descubrí hace años leyendo "El disputado voto del señor Cayo", de Miguel Delibes. Besito.
Eso digo yo... qué sabré... por eso digo "supongo"...
Aunque algo voy intuyendo...
Y, no... no soy yo el anónimo... lo juro... aunque diera la impresión(sólo impresión) de que me conoce...
Pues eso: entonces es un indelicado. Ni caso, Claude.
Los anónimos son siempre indelicados. Por definición. Digo.
vaya ¡Con lo que a mí me gustan los anónimos!
Yo también te apoyo Clau: algunos se percatan pronto del tema, pero otros tardan una vida. No importa, no importa.
Claro que no importa.